Cuestionario para la Valoración del Estilo de
Aprendizaje de
alumnos/as con necesidades educativas especiales. Baltasar Ramos Gisbert Psicólogo. Profesor especialista en Educación Especial. Orientador del Centro Público de Educación Especial "Primitiva López" de Cartagena (Murcia, España). |
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El Estilo
de Aprendizaje es el conjunto de aspectos que conforman la manera de aprender
de un alumno. Las dimensiones del estilo de aprendizaje y motivación para
aprender más significativas para los alumnos con necesidades educativas
especiales son las siguientes:
- En qué condiciones físicoambientales (sonido, luz, temperatura, ubicación,..) trabaja con mayor comodidad. - Cuáles son sus respuestas y sus preferencias ante diferentes agrupamientos (gran grupo, pequeño grupo, trabajo individual,...) para realizar las tareas escolares. - Areas, contenidos y tipo de actividades en que está más interesado, se siente más cómodo, tiene más seguridad. - Cuál es su nivel de atención (en qué momentos del día está más atento, de qué manera podemos captar mejor su atención, cuánto tiempo seguido puede centrarse en una actividad,...). - Las estrategias que emplea para la resolución de tareas: reflexivo/impulsivo, recursos que utiliza, tipo de errores más frecuentes, ritmo de aprendizaje. - Qué tipo de refuerzos le resultan más positivos: a qué tipo de refuerzo responde, si valora su propio esfuerzo, si se siente satisfecho ante sus trabajos,... La motivación para aprender es muy relevante en los alumnos con necesidades educativas especiales. Hay que tener en cuenta si: - Las tareas le provocan un reto interesante (se tienen en cuenta los conocimientos previos del alumno). - Las tareas está alejadas de las posibilidades actuales del alumno (frustración y desmotivación). - Las tareas son repetitivas (no encuentra ninguna dificultad a superar). El presente cuestionario es un instrumento para evaluar el estilo de aprendizaje y la motivación para aprender, para ello se debe aportar tanto información descriptiva como explicativa. Es necesario combinar la observación con las entrevistas, diarios de clase, cuestionarios abiertos, guías de reflexión, etc. CUESTIONARIO PARA LA VALORACIÓN DEL ESTILO DE APRENDIZAJE. Alumno/a: ____________________________________________________________
Tutor/a:
______________________________________________________________
Fecha:
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1.
Motivación.
2.
Proceso de atención
3.
Materiales
4.
Interacciones
5.
Agrupamiento
6. Juego
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©1999. Baltasar Ramos Gisber.
Está permitida la reproducción total y/o parcial de este documento siempre que se cite la fuente y no sea utilizado para fines comerciales. |
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En la escuela actual, por fortuna, debemos integrar tanto a los más dotados como los que tienen algún déficit tanto cognitivo como físico. ¿Y si hubiese algún mecanismo que permitiera poner en valor los aspectos más desarrollados de cada persona?. La motivación mejoraría considerablemente. Por suerte, desde las inteligencias múltiples podemos hacer todo esto, y proponemos un trabajo explicito y coordinado de todos estos aspectos.
lunes, 6 de junio de 2016
Test estilos de aprendizaje
Test estilos de aprendizaje primaria VAK
Test VAK Escolar. Ricardo
Ros.
¿Cuál es el canal sensorial predominante en el
alumno? Este test, que también se puede aplicar a los hijos en edad escolar, le
ayudará a comprobarlo.
Califique cada pregunta con 0, 1 ó 2 puntos, según
refleje mejor lo que le ocurre a su alumno:
1. Sólo obedece cuando
se lo digo varias veces con un tono autoritario
2. Nunca está quieto,
siempre se está moviendo
3. Para que obedezca,
basta con mirarlo seriamente
4. Le gusta tocar las
cosas, los objetos, las personas
5. Es muy rápido
contando las cosas
6. Tiene muy buena
capacidad para hacer abstracciones
7. Se emociona con
mucha facilidad
8. Pasa rápidamente de
una idea a otra
9. Busca la palabra
más exacta para expresar una idea
10. Toca a los demás
mientras les habla
11. Le cuesta entender
los esquemas
12. Relaciona muy
rápidamente los conceptos entre sí
13. Necesita mucho
tiempo para expresar un pensamiento
14. Es capaz de recordar
con detalle cómo iba vestida una persona
15. Tiene especial
sensibilidad por los olores
16. Le encanta que lo
acaricien
17. Le cuesta cambiar de
tema de conversación
18. Tiene facilidad para
“fotografiar” mentalmente situaciones o personas
19. Cuando habla,
parece que está dibujando objetos en el espacio
20. Los esquemas
se le quedan con gran facilidad
21. Cuando empieza a
hablar, no para, aunque le cuesta expresarse oralmente
22. Cuenta las cosas con
mil detalles
23. Gesticula mucho al
hablar
24. Habla con los ojos,
con la mirada
25. Parece como si
tuviera en su interior un disco rayado, repite y repite las cosas
26. Le cuesta mucho
hacer abstracciones
27. Es extremadamente
afectivo, cariñoso
28. Mientras lee, traza
con el dedo dibujos en el espacio
29. Es capaz de recordar
conversaciones al pie de la letra
30. Tiene una memoria
visual extraordinaria
31. Al estudiar, repite
las frases varias veces y se le quedan con facilidad
32. Obedece cuando algo
le llega al corazón
33. Tiene muchísima
imaginación (hace muchas imágenes mentales)
34. Le encanta tocar los
libros, acariciarlos, olerlos
35. No memoriza al pie
de la letra, sino que emplea su propio vocabulario
36. Se sabe todas las
letras de las canciones
37. Se queda con los
conceptos, no con las frases textuales
38. Suele tener faltas
de ortografía
39. Estudia de pie,
paseándose por la habitación
40. No tiene
dificultades para aprenderse poesías
41. A veces actúa
atolondradamente, sin reflexionar
42. Aparentemente, está
siempre nervioso, inquieto
43. No suele tener
faltas de ortografía
44. Le encantan las
actividades manuales
45. Tiene un interés
especial por los hechos, por lo que ha ocurrido
Corrección del Test
Traslade las puntuaciones a la siguiente tabla. Al
sumar las columnas, fíjese en cual de ellas tiene mayor puntuación. La columna
con mayor puntuación indica el canal sensorial predominante en el alumno.
RESULTADO DEL TEST
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VISUAL
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AUDITIVO
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KINESTÉSICO
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3
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1
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2
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5
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6
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4
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8
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9
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7
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12
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11
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10
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14
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13
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15
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18
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17
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16
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20
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21
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19
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24
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22
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23
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26
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25
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27
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30
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29
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28
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33
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31
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32
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35
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36
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34
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37
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38
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39
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41
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40
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42
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43
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45
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44
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TOTALES
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martes, 13 de octubre de 2015
martes, 24 de marzo de 2015
The Raven
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Una vez,
al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido, inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia, cabeceando, casi dormido, oyóse de súbito un leve golpe, como si suavemente tocaran, tocaran a la puerta de mi cuarto. “Es —dije musitando— un visitante tocando quedo a la puerta de mi cuarto. Eso es todo, y nada más.” ¡Ah! aquel lúcido recuerdo de un gélido diciembre; espectros de brasas moribundas reflejadas en el suelo; angustia del deseo del nuevo día; en vano encareciendo a mis libros dieran tregua a mi dolor. Dolor por la pérdida de Leonora, la única, virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada. Aquí ya sin nombre, para siempre.
Y el
crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas llenábame de fantásticos terrores jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie, acallando el latido de mi corazón, vuelvo a repetir: “Es un visitante a la puerta de mi cuarto queriendo entrar. Algún visitante que a deshora a mi cuarto quiere entrar. Eso es todo, y nada más.”
Ahora, mi
ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos: “Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón imploro, mas el caso es que, adormilado cuando vinisteis a tocar quedamente, tan quedo vinisteis a llamar, a llamar a la puerta de mi cuarto, que apenas pude creer que os oía.” Y entonces abrí de par en par la puerta: Oscuridad, y nada más. Escrutando hondo en aquella negrura permanecí largo rato, atónito, temeroso, dudando, soñando sueños que ningún mortal se haya atrevido jamás a soñar. Mas en el silencio insondable la quietud callaba, y la única palabra ahí proferida era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?” Lo pronuncié en un susurro, y el eco lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!” Apenas esto fue, y nada más. Vuelto a mi cuarto, mi alma toda, toda mi alma abrasándose dentro de mí, no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza. “Ciertamente —me dije—, ciertamente algo sucede en la reja de mi ventana. Dejad, pues, que vea lo que sucede allí, y así penetrar pueda en el misterio. Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio, y así penetrar pueda en el misterio.” ¡Es el viento, y nada más! De un golpe abrí la puerta, y con suave batir de alas, entró un majestuoso cuervo de los santos días idos. Sin asomos de reverencia, ni un instante quedo; y con aires de gran señor o de gran dama fue a posarse en el busto de Palas, sobre el dintel de mi puerta. Posado, inmóvil, y nada más.
Entonces,
este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa con el grave y severo decoro del aspecto de que se revestía. “Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—, no serás un cobarde, hórrido cuervo vetusto y amenazador. Evadido de la ribera nocturna. ¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!” Y el Cuervo dijo: “Nunca más.” Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado pudiera hablar tan claramente; aunque poco significaba su respuesta. Poco pertinente era. Pues no podemos sino concordar en que ningún ser humano ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro posado sobre el dintel de su puerta, pájaro o bestia, posado en el busto esculpido de Palas en el dintel de su puerta con semejante nombre: “Nunca más.” Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto. las palabras pronunció, como virtiendo su alma sólo en esas palabras. Nada más dijo entonces; no movió ni una pluma. Y entonces yo me dije, apenas murmurando: “Otros amigos se han ido antes; mañana él también me dejará, como me abandonaron mis esperanzas.” Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.” Sobrecogido al romper el silencio tan idóneas palabras, “sin duda —pensé—, sin duda lo que dice es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido de un amo infortunado a quien desastre impío persiguió, acosó sin dar tregua hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido, hasta que las endechas de su esperanza llevaron sólo esa carga melancólica de ‘Nunca, nunca más’.” Mas el Cuervo arrancó todavía de mis tristes fantasías una sonrisa; acerqué un mullido asiento frente al pájaro, el busto y la puerta; y entonces, hundiéndome en el terciopelo, empecé a enlazar una fantasía con otra, pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño, lo que este torvo, desgarbado, hórrido, flaco y ominoso pájaro de antaño quería decir granzando: “Nunca más.” En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra, frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos, quemaban hasta el fondo de mi pecho. Esto y más, sentado, adivinaba, con la cabeza reclinada en el aterciopelado forro del cojín acariciado por la luz de la lámpara; en el forro de terciopelo violeta acariciado por la luz de la lámpara ¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más! Entonces me pareció que el aire se tornaba más denso, perfumado por invisible incensario mecido por serafines cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado. “¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido, por estos ángeles te ha otorgado una tregua, tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora! ¡Apura, oh, apura este dulce nepente y olvida a tu ausente Leonora!” Y el Cuervo dijo: “Nunca más.” “¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica! ¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio enviado por el Tentador, o arrojado por la tempestad a este refugio desolado e impávido, a esta desértica tierra encantada, a este hogar hechizado por el horror! Profeta, dime, en verdad te lo imploro, ¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad? ¡Dime, dime, te imploro!” Y el cuervo dijo: “Nunca más.” “¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica! ¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio! ¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas, ese Dios que adoramos tú y yo, dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén tendrá en sus brazos a una santa doncella llamada por los ángeles Leonora, tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen llamada por los ángeles Leonora!” Y el cuervo dijo: “Nunca más.” “¡Sea esa palabra nuestra señal de partida pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso. ¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica. No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira que profirió tu espíritu! Deja mi soledad intacta. Abandona el busto del dintel de mi puerta. Aparta tu pico de mi corazón y tu figura del dintel de mi puerta. Y el Cuervo dijo: “Nunca más.” Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo. Aún sigue posado, aún sigue posado en el pálido busto de Palas. en el dintel de la puerta de mi cuarto. Y sus ojos tienen la apariencia de los de un demonio que está soñando. Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama tiende en el suelo su sombra. Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse. ¡Nunca más! |
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