lunes, 6 de junio de 2016

Test estilos de aprendizaje

Cuestionario para la Valoración del Estilo de Aprendizaje de
alumnos/as con necesidades educativas especiales.
Baltasar Ramos Gisbert
Psicólogo. Profesor especialista en Educación Especial.
Orientador del Centro Público de Educación Especial "Primitiva López" de Cartagena (Murcia, España).




El Estilo de Aprendizaje es el conjunto de aspectos que conforman la manera de aprender de un alumno. Las dimensiones del estilo de aprendizaje y motivación para aprender más significativas para los alumnos con necesidades educativas especiales son las siguientes:

- En qué condiciones físicoambientales (sonido, luz, temperatura, ubicación,..) trabaja con mayor comodidad.
- Cuáles son sus respuestas y sus preferencias ante diferentes agrupamientos (gran grupo, pequeño grupo, trabajo individual,...) para realizar las tareas escolares.
- Areas, contenidos y tipo de actividades en que está más interesado, se siente más cómodo, tiene más seguridad.
- Cuál es su nivel de atención (en qué momentos del día está más atento, de qué manera podemos captar mejor su atención, cuánto tiempo seguido puede centrarse en una actividad,...).
- Las estrategias que emplea para la resolución de tareas: reflexivo/impulsivo, recursos que utiliza, tipo de errores más frecuentes, ritmo de aprendizaje.
- Qué tipo de refuerzos le resultan más positivos: a qué tipo de refuerzo responde, si valora su propio esfuerzo, si se siente satisfecho ante sus trabajos,...

La motivación para aprender es muy relevante en los alumnos con necesidades educativas especiales. Hay que tener en cuenta si:
- Las tareas le provocan un reto interesante (se tienen en cuenta los conocimientos previos del alumno).
- Las tareas está alejadas de las posibilidades actuales del alumno (frustración y desmotivación).
- Las tareas son repetitivas (no encuentra ninguna dificultad a superar).

El presente cuestionario es un instrumento para evaluar el estilo de aprendizaje y la motivación para aprender, para ello se debe aportar tanto información descriptiva como explicativa. Es necesario combinar la observación con las entrevistas, diarios de clase, cuestionarios abiertos, guías de reflexión, etc.








CUESTIONARIO PARA LA VALORACIÓN DEL ESTILO DE APRENDIZAJE.

Alumno/a: ____________________________________________________________
Tutor/a: ______________________________________________________________
Fecha: ________________________________________________________________
1. Motivación.
¿Se enfrenta a la tarea con curiosidad y sin miedo al fracaso?

¿Se aburre con tareas que domina?

¿Busca tareas nuevas y problemáticas?

¿Orienta la actividad de compañeros de grupo?

¿Siente la tarea como una amenaza que evidencia sus deficiencias?

¿Prefiere realizar tareas fáciles que ya domina?

¿Siente el error como un fracaso?

Para que acometa la tarea, ¿es necesario ofrecerle recompensas?

Para que acometa la tarea, ¿es necesario recordarle que puede recibir algún castigo si no la realiza?

¿A qué atribuye el éxito? (capacidad personal, suerte, ayuda...)
¿A qué atribuye el fracaso? (Limitaciones personales, mala suerte, falta de ayuda...)
¿A qué tipo de reforzadores es sensible? (Primarios, sociales, de actividad...)
¿Hace preguntas constantes sobre la bondad de su trabajo?

 2. Proceso de atención
Ante la presentación de estímulos,
focaliza la atención sin dificultades

no focaliza la atención

necesita ayuda para focalizar la atención

¿Qué ayuda hay que prestar para que focalice la atención
¿Para qué tipo de información focaliza más la atención?
Si hay otras formas de presentación de la información que beneficien la focalización de la atención, especifícalas:
¿Mantiene la atención de forma continuada?

Aproximadamente, ¿cuanto tiempo mantiene la atención?
¿Comprende las instrucciones para realizar la actividad?

3. Materiales
¿Qué materiales prefiere?

¿Qué uso da a los materiales?

4. Interacciones
¿Qué tipo de interacciones establece con los compañeros?

¿Qué tipo de interacciones establece con el educador/a?

¿Qué tipo de interacciones establece con otros adultos?

5. Agrupamiento
¿Cómo es su rendimiento y actitud en...
actividades de gran grupo?
 actividades de grupo-clase?
actividades individuales?
6. Juego
Juego en el patio
Está pasivo y no sabe qué hacer

Tiene tendencia a estar solo/a

Suele jugar con otros compañeros/as, integrándose en juego de grupo.

Busca la compañía de los maestros/as

Molesta a los demás sin integrarse en los juegos

Suele jugar siempre con los mismos compañeros

Juega con niños mayores

Juega con niños de su edad

Juega con niños menores

Juego libre en clase

Tiene una actitud pasiva y no sabe qué hacer

Solicita continuamente la atención del maestro/a

Inicia actividades autonomamente

Prefire jugar solo

Prefire jugar con otros compañeros

Molesta a los demás sin llegar a desarrollar un juego

Imita las actividades de sus compañeros

Cambia a menudo de actividad sin haber finalizado la anterior

Realiza actividades con una duración relativamente larga

¿Qué tipo de juegos prefiere?

¿Cual es su actitud en juego dirigido?

©1999. Baltasar Ramos Gisber.
Está permitida la reproducción total y/o parcial de este documento siempre que se cite la fuente y no sea utilizado para fines comerciales.

Test estilos de aprendizaje primaria VAK

Test VAK Escolar. Ricardo Ros.


¿Cuál es el canal sensorial predominante en el alumno? Este test, que también se puede aplicar a los hijos en edad escolar, le ayudará a comprobarlo.

Califique cada pregunta con 0, 1 ó 2 puntos, según refleje mejor lo que le ocurre a su alumno:

1.   Sólo obedece cuando se lo digo varias veces con un tono autoritario
2.   Nunca está quieto, siempre se está moviendo
3.   Para que obedezca, basta con mirarlo seriamente
4.   Le gusta tocar las cosas, los objetos, las personas
5.   Es muy rápido contando las cosas
6.   Tiene muy buena capacidad para hacer abstracciones
7.   Se emociona con mucha facilidad
8.   Pasa rápidamente de una idea a otra
9.   Busca la palabra más exacta para expresar una idea
10. Toca a los demás mientras les habla
11. Le cuesta entender los esquemas
12. Relaciona muy rápidamente los conceptos entre sí
13. Necesita mucho tiempo para expresar un pensamiento
14. Es capaz de recordar con detalle cómo iba vestida una persona
15. Tiene especial sensibilidad por los olores
16. Le encanta que lo acaricien
17. Le cuesta cambiar de tema de conversación
18. Tiene facilidad para “fotografiar” mentalmente situaciones o personas
19. Cuando habla, parece que está dibujando objetos en el espacio
20. Los esquemas se le quedan con gran facilidad
21. Cuando empieza a hablar, no para, aunque le cuesta expresarse oralmente
22. Cuenta las cosas con mil detalles
23. Gesticula mucho al hablar
24. Habla con los ojos, con la mirada
25. Parece como si tuviera en su interior un disco rayado, repite y repite las cosas
26. Le cuesta mucho hacer abstracciones
27. Es extremadamente afectivo, cariñoso
28. Mientras lee, traza con el dedo dibujos en el espacio
29. Es capaz de recordar conversaciones al pie de la letra
30. Tiene una memoria visual extraordinaria
31. Al estudiar, repite las frases varias veces y se le quedan con facilidad
32. Obedece cuando algo le llega al corazón
33. Tiene muchísima imaginación (hace muchas imágenes mentales)
34. Le encanta tocar los libros, acariciarlos, olerlos
35. No memoriza al pie de la letra, sino que emplea su propio vocabulario
36. Se sabe todas las letras de las canciones
37. Se queda con los conceptos, no con las frases textuales
38. Suele tener faltas de ortografía
39. Estudia de pie, paseándose por la habitación
40. No tiene dificultades para aprenderse poesías
41. A veces actúa atolondradamente, sin reflexionar
42. Aparentemente, está siempre nervioso, inquieto
43. No suele tener faltas de ortografía
44. Le encantan las actividades manuales
45. Tiene un interés especial por los hechos, por lo que ha ocurrido

Corrección del Test

Traslade las puntuaciones a la siguiente tabla. Al sumar las columnas, fíjese en cual de ellas tiene mayor puntuación. La columna con mayor puntuación indica el canal sensorial predominante en el alumno.

RESULTADO DEL TEST
VISUAL
AUDITIVO
KINESTÉSICO

3

1

2


5

6

4


8

9

7


12

11

10


14

13

15


18

17

16


20

21

19


24

22

23


26

25

27


30

29

28


33

31

32


35

36

34


37

38

39


41

40

42


43

45

44

TOTALES





martes, 24 de marzo de 2015

The Raven

Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
"'Tis some visiter," I muttered, "tapping at my chamber door --
Only this, and nothing more."


Ah, distinctly I remember it was in the bleak December,
And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor.
Eagerly I wished the morrow; -- vainly I had sought to borrow
From my books surcease of sorrow -- sorrow for the lost Lenore --
For the rare and radiant maiden whom the angels name Lenore --
Nameless here for evermore.
And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain
Thrilled me -- filled me with fantastic terrors never felt before;
So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating
"'Tis some visiter entreating entrance at my chamber door --
Some late visiter entreating entrance at my chamber door; --
This it is, and nothing more."
Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer,
"Sir," said I, "or Madam, truly your forgiveness I implore;
But the fact is I was napping, and so gently you came rapping,
And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door,
That I scarce was sure I heard you " -- here I opened wide the door; ----
Darkness there and nothing more.

Deep into that darkness peering, long I stood there wondering, fearing,
Doubting, dreaming dreams no mortal ever dared to dream before;
But the silence was unbroken, and the darkness gave no token,
And the only word there spoken was the whispered word, "Lenore!"
This I whispered, and an echo murmured back the word, "Lenore!" --
Merely this, and nothing more.
Back into the chamber turning, all my soul within me burning,
Soon I heard again a tapping somewhat louder than before.
"Surely," said I, "surely that is something at my window lattice;
Let me see, then, what thereat is, and this mystery explore --
Let my heart be still a moment and this mystery explore;--
'Tis the wind and nothing more!"

Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter,
In there stepped a stately raven of the saintly days of yore;
Not the least obeisance made he; not an instant stopped or stayed he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door --
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door --
Perched, and sat, and nothing more.
Then this ebony bird beguiling my sad fancy into smiling,
By the grave and stern decorum of the countenance it wore,
"Though thy crest be shorn and shaven, thou," I said, "art sure no craven,
Ghastly grim and ancient raven wandering from the Nightly shore --
Tell me what thy lordly name is on the Night's Plutonian shore!"
Quoth the raven "Nevermore."
Much I marvelled this ungainly fowl to hear discourse so plainly,
Though its answer little meaning -- little relevancy bore;
For we cannot help agreeing that no living human being
Ever yet was blessed with seeing bird above his chamber door --
Bird or beast upon the sculptured bust above his chamber door,
With such name as "Nevermore."



But the raven, sitting lonely on the placid bust, spoke only
That one word, as if his soul in that one word he did outpour.
Nothing farther then he uttered -- not a feather then he fluttered --
Till I scarcely more than muttered "Other friends have flown before --
On the morrow _he_ will leave me, as my hopes have flown before."
Then the bird said "Nevermore."
Startled at the stillness broken by reply so aptly spoken,
"Doubtless," said I, "what it utters is its only stock and store
Caught from some unhappy master whom unmerciful Disaster
Followed fast and followed faster till his songs one burden bore --
Till the dirges of his Hope that melancholy burden bore
Of "Never -- nevermore."

But the raven still beguiling all my sad soul into smiling,
Straight I wheeled a cushioned seat in front of bird, and bust and door;
Then, upon the velvet sinking, I betook myself to linking
Fancy unto fancy, thinking what this ominous bird of yore --
What this grim, ungainly, ghastly, gaunt and ominous bird of yore
Meant in croaking "Nevermore."
This I sat engaged in guessing, but no syllable expressing
To the fowl whose fiery eyes now burned into my bosom's core;
This and more I sat divining, with my head at ease reclining
On the cushion's velvet lining that the lamplght gloated o'er,
But whose velvet violet lining with the lamplight gloating o'er,
_She_ shall press, ah, nevermore!
Then, methought, the air grew denser, perfumed from an unseen censer
Swung by Angels whose faint foot-falls tinkled on the tufted floor.
"Wretch," I cried, "thy God hath lent thee -- by these angels he hath sent thee
Respite -- respite and nepenthe from thy memories of Lenore;
Quaff, oh quaff this kind nepenthe and forget this lost Lenore!"
Quoth the raven, "Nevermore."
"Prophet!" said I, "thing of evil! -- prophet still, if bird or devil! --
Whether Tempter sent, or whether tempest tossed thee here ashore,
Desolate yet all undaunted, on this desert land enchanted --
On this home by Horror haunted -- tell me truly, I implore --
Is there -- _is_ there balm in Gilead? -- tell me -- tell me, I implore!"
Quoth the raven, "Nevermore."



"Prophet!" said I, "thing of evil -- prophet still, if bird or devil!
By that Heaven that bends above us -- by that God we both adore --
Tell this soul with sorrow laden if, within the distant Aidenn,
It shall clasp a sainted maiden whom the angels name Lenore --
Clasp a rare and radiant maiden whom the angels name Lenore."
Quoth the raven, "Nevermore."

"Be that word our sign of parting, bird or fiend!" I shrieked, upstarting--
"Get thee back into the tempest and the Night's Plutonian shore!
Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken!
Leave my loneliness unbroken! -- quit the bust above my door!
Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!"
Quoth the raven, "Nevermore."


And the raven, never flitting, still is sitting, still is sitting
On the pallid bust of Pallas just above my chamber door;
And his eyes have all the seeming of a demon's that is dreaming,
And the lamp-light o'er him streaming throws his shadow on the floor;
And my soul from out that shadow that lies floating on the floor
Shall be lifted -- nevermore


Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.


Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”


Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.


Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!